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Euribor de Carlos Lopez el 25/10/11
Aún en las ciencias más perfectas nunca deja de encontrarse alguna doctrina exclusivamente mantenida por el principio de autoridad
Santiago Ramón y Cajal
En 1884 Sigmud Freud, de 28 años, quiere renombre y sabe que solo lo puede conseguir con un gran descubrimiento. Así que vislumbra la posibilidad en la investigación acerca de los usos clínicos de la cocaína. En una carta de abril de 1884 escribe:
"He estado leyendo acerca de la cocaína… Un alemán la ha estado empleando para sus soldados, y ha informado que, en efecto, aumenta la energía y la capacidad para la resistencia".
Su idea era ensayar en casos de enfermedad cardíaca y de agotamiento nervioso.
"Estoy tomando regularmente dosis muy pequeñas contra la depresión y la indigestión con el más brillante de los éxitos".
Envía cierta cantidad a su novia Marta, para hacerla más fuerte y dar color rojo a sus mejillas, también la ofrece a sus amigos, colegas y pacientes. En junio escribe un ensayo en donde se refiere a la alegría y la euforia, que en nada difieren de la euforia normal de la persona sana… Se puede realizar un largo e intenso trabajo mental o físico sin ninguna fatiga… No registra absolutamente ansia alguna de volver a tomar cocaína.
Es Freud, un tipo que sabe mucho de temas de los que yo no tengo ni idea, tiene autoridad y por tanto, razón
Tendemos a pensar en la economía como una ciencia, en los economistas como científicos y en sus propuestas como recetas. Tienen autoridad y por tanto, razón. Podemos opinar desde nuestra ignorancia pero son ellos, quienes tienen la información y las soluciones.
Humildemente pienso que hemos tratado la crisis con cocaína, para hacerla más fuerte y dar color rojo a sus mejillas
El tiempo que tarda un país en recuperarse de una recesión está determinado, en gran parte, por la causa de la misma. Históricamente, las recesiones cuya recuperación ha sido más difícil son las causadas por las burbujas inmobiliarias y las de los crash bursátiles. Lo vimo en la crisis del 29, en la década perdida de Japón y ahora. No existen soluciones que nos saquen del hoyo de la noche a la mañana, como muchas enfermedades, necesita mucho tiempo de recuperación.
Pero si a una enfermedad grave, le sumamos unos médicos desastrosos con unas medicinas erróneas, el drama está servido. Corremos el riesgo de pasar de una recuperación lenta, a una "década perdida". La velocidad de la recuperación tras una recesión depende muchísimo de cómo reaccionan los políticos a nivel fiscal y monetario, y una política dirigida al tipo específico de recesión que esté golpeando la economía puede reducir en gran parte el tiempo de recuperación. Una de las principales razones por las cuales nuestra política parece tan pobre es que los políticos han hecho un trabajo muy pobre a la hora de hacer corresponder las políticas que ponen en práctica con el tipo de recesión que estamos experimentando.
El primer modo de mejorar la política, entonces, es tener como objetivo directo la raíz del problema: los balances de cuentas de los hogares. Cuando los bancos tienen problemas debido a los activos tóxicos en sus libros, se les rescató paraque pudiesen sobrevivir. Desafortunadamente, no obstante, esta ayuda no tuvo un "efecto cascada" de los bancos a los hogares.
Pero, ¿qué pasaría si hubiésemos cogido los cientos de miles de millones de dólares que fueron a parar a los bancos y los usásemos para ayudar a los hogares a pagar sus cuentas, en concreto, sus hipotecas? Si el dinero se hubiese utilizado, por ejemplo, para ayudar a las familias sin recursos a pagar su hipoteca, se habría evitado un gran número de embargos inmobiliarios, entonces los activos en los bancos ya no serían tan tóxicos. Ayudar a los hogares también ayuda a los bancos ya que su dinero "se aumenta gradualmente", de modo que es posible dirigir al mismo tiempo ambos balances de cuentas. Si los hogares tienen la capacidad de pagar sus hipotecas y otras cuentas, los problemas de los bancos desaparecen por sí solos.
¿Y si vamos más allá y en vez de ayudar a pagar las hipotecas nos centramos en programas de creación de empleo o de ayuda a la contratación?. El mayor problema de las familias es la pérdida de empleo, muchos son "subprime" porque están en el paro ¿por qué no centrar todos los esfuerzos en la raíz del problema?
Por ultimo, mientras que los programas de alivio hipotecario y creación de empleo probablemente tengan el mayor efecto sobre los balances de cuentas de los hogares, cualquier política que le proporcione a los hogares fondos adicionales que se puedan utilizar para volver a crear ahorros (por ejemplo, un recorte en los impuestos), o que promueva el empleo (por ejemplo, una política monetaria agresiva), serían de gran ayuda.
Si algo es seguro es que nunca es fácil recuperarse de una recesión de este tipo, pero si no aplicamos las políticas correctas, nuestra perspectiva seguirá siendo desoladora. Los políticos parecen no entender la naturaleza y la urgencia del problema al que nos enfrentamos. En lugar de centrarse en ayudar a los hogares, centran toda su atención en la reducción del déficit a corto plazo. Mientras que sí necesitamos mantener el déficit controlado a largo plazo, los recortes en gasto a corto plazo dificultan todavía más las cosas en un momento en que hay miles de familias luchando con las consecuencias de una crisis financiera que no crearon. Ayudar a las familias por medio de programas de alivio hipotecario, creación de empleo y otros medios, debería ser nuestra principal prioridad. El hecho de que no lo sea, de que estemos de nuevo centrados en los déficits y otros problemas económicos en lugar de en las familias y los trabajos, dice mucho de los intereses dominantes en la política.
Parece que en vez de querer curar al enfermo lo que se quiere es contentar al dueño del hospital.
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